LAS 48 FÁBRICAS QUE CONVIRTIETRON A FERROLTERRRA EN EL IMPERIO DE LA GASEOSA
Patricia Hermida - Narón /La Voz de Galicia - 08 de marzo de 2023
Desde La Pilarica a J. Montero, días de burbujas con refrescos de
cítricos
En la segunda mitad del
siglo XX, los grandes momentos comunitarios de Ferrolterra, Eume y Ortegal se
celebraron con gaseosa... y unas gotitas de vino. Desde las Primeras Comuniones
a los banquetes del patrón, y sobre todo las veraniegas cosechas de patatas.
Triunfaban La
Pilarica, Los
15 Hermanos o J.
Montero. Una bebida refrescante, digestiva y barata que
arrasaba en las mesas de la zona, hasta tal punto que se llegaron a montar 48
fábricas. El libro Apuntes
sobre la gaseosa en la provincia de A Coruña, escrito por Juan Carlos Villar Angeriz,
de Gaseosas de
Galicia, y editado por la Deputación
da Coruña, recupera esa historia de brindis en manteles de
cuadros.
Actualmente, solo queda La
Pilarica pero como distribuidora desde Mandiá. Juan Carlos Giz Novo, que
tomó las riendas de la fábrica de su padre José Giz Riobóo, cuenta que «desde hace
10 o 15 años dejamos de ser fabricantes y nos hacen la gaseosa en Marín».
Recalca que «ya no queda nadie en la zona y ni siquiera en A Coruña, todos
fabricamos en Padrón, Marín u Ourense». Atrás queda la época dorada en la que
solo la ciudad de Ferrol
llegó a albergar 20 plantas: Gaseosas Aurora, Los 15 Hermanos,
La Salud, La Copa, La Deliciosa, El Águila, La Ferrolana, La Ferrolanita, La
Pilarica... Explica Juan Carlos Villar que «foi
unha zona importante de fábricas ao igual que o resto de Galicia, pero a
influencia de Ferrol era grande polo seu tamaño e porque se estableceron
bastantes marcas cunha bebida dixestiva e refrescante».
Si hubo un bum, se produjo
hacia mediados del siglo pasado «cando moitas persoas que procedían doutros
negocios como curtidores ou muiñeiras viron que era unha actividade rendable». A partir de los 60, «creouse o envase familiar coa botella de litro moi asequible, e moitas
familias entraron no mercado». Fene tuvo
La Esperanza, Calviño y Servia; Mugardos contó
con Zárate y José Calvo. En Narón funcionaron
Miramar, Bebidas Carbónicas Santa Rita y J. Montero. Precisamente en Narón aún
guarda Couce de
Alonso, de Casa Couce, su colección de cerca de un centenar de
botellas de gaseosa. Durante todos estos años, él también investigó la historia
de esta bebida en la zona: «En 1970, José Luis Seoane Díaz y Serafín Díaz se
establecieron en San Julián con Bebidas Carbónicas Santa Rita, que más tarde
fue adquirida por J. Montero».
Cuenta Couce que «en
Ferrol existieron Salus, Aullón y Pibal; en la Mourela (Neda) la Deliciosa;
Lanzós en Valdoviño...»
El libro de Villar Angeriz también habla de La Pitusa en Neda; o Cedeira con
Nebril, Arribí, Julio Orjadas, Carmen Ledo Gutiérrez y Antonio Varela. As Pontes tenía
El Hogar, Andrés F. Corral y Guillermo Vaamonde; Pontedeume a
Manuel López Seijo, Constantino Amado Cagiao y Manuel Naya Villamisar. Ya en
Ortegal Cariño contaba
con Modesto Prieto Zárate y Mañón con
La Ideal Moderna. En Ortigueira se
ubicaron La Central, Lagarea, Aguas de la Orxeira y Jesús García.
Como presidente de
Gaseosas de Galicia, asociación que divulga la historia de esta bebida, Juan
Carlos Villar explica que «a principios do século XX a gaseosa bebíase
nas familias máis pudientes e non era tan asequible, pero despois foi máis
económica porque as materias primas eran baratas». Aquellas míticas botellas de cristal con tapón de cerámica y
disco de goma presidían «as
mesas familiares xunto co barril de viño, sobre todo nas épocas das labores do
campo como a recollida das patacas na que axudaban todos os veciños». Ya con temática más
festiva, llegarían las aguas carbonatadas de sabores como naranja o limón. «Pero co tempo empezou a decaer o consumo por unha maior esixencia das
medidas sanitarias e porque as multinacionais arrasaron co mercado local nos 80
cunha publicidade agresiva», apunta Villar.
Así ocurre con La Pilarica
desde la ferrolana parroquia de Mandiá. «Distribuimos nuestra marca La Pilarica
(gaseosa normal, de limón y naranja) que se fabrica en Marín, también
distribuimos cervezas y otras bebidas», indica Juan Carlos Giz desde la empresa
familiar.